jueves, 2 de febrero de 2012

La Estrategia de Sostenibilidad de Walmart: SAVE MONEY. LIVE BETTER



Colaboración: G.S.C.A
INTRODUCCIÓN

La empresa Walmart, el mayor minorista del mundo, registraba enormes pasivos ambientales generados por la envergadura de sus operaciones, por lo que su reputación entre los consumidores y ambientalistas se iba deteriorando a tal punto que entre el 2% y el 8% del público dejó de comprar en Walmart por las prácticas no adecuadas para reducir los efectos en la contaminación ambiental. 
En tal sentido, los líderes de la organización lanzaron una amplia estrategia de sostenibilidad para reducir drásticamente el impacto de la compañía en el medio ambiente, con la finalidad de convertirse en la compañía más competitiva e innovadora, sin afectar su rentabilidad. 
Para desarrollar "la estrategia", Walmart realizó una serie de cambios operacionales en sus tres redes de valor (alimentos marinos, electrónicos y textiles), cuyo fin fue convertirse en las operaciones más eficientes de lo que eran, asimismo que sus proveedores certifiquen como entidades que cumplen reglamentaciones a favor del cuidado del medio ambiente. Luego de algunos años, las medidas implementadas por Walmart surtieron efectos, lograron tener una mejor imagen como organización ante la comunidad y lograron reducir costos, demostrando que implementar una política a favor del medio ambiente no significa un aumento en los costos de los procesos. 

 ANÁLISIS 

• Walmart por ser un comercializador, no estaba en su competencia la cadena de producción de los productos; sin embargo, tenía la suficiente capacidad de negociación como para obligar a sus proveedores a implementar políticas a favor del cuidado del medio ambiente con la finalidad de que sean certificadas.
• Los consumidores, especialmente en los países desarrollados, tienen mucho poder para solicitar a las organizaciones, a través de la adquisición de sus productos o servicios, la implementación de políticas a favor del cuidado del medio ambiente. En caso de no ser así, las organizaciones correrían el riesgo de perder participación de mercado. 
• Está demostrado que con la implementación de políticas de cuidado del medio ambiente se logra una mejor imagen en el mercado y la reducción de los costos operativos. Definitivamente en una empresa como Walmart, que tiene un alcance muy grande al comercializar productos en muchos países del mundo, las consecuencias de una correcta implementación de éste tipo de políticas no pasan desapercibidas.
• Una de las ventajas que tuvo Walmart en la implementación de la estrategia de sostenibilidad relacionadas con políticas de cuidado del medio ambiente fue el ahorro una cantidad considerable de dinero, debido a que los costos de certificación como entidades con buenas políticas ambientales fueron asumidos por los propios proveedores. 
• La desventaja de la trasladar la responsabilidad a los proveedores de implementar políticas de cuidado del medio ambiente en sus organizaciones es que Walmart debía confiar en la palabra de proveedores. 
• Uno de los problemas que tuvo Walmart durante la implementación de la estrategia de sostenibilidad fue que Estados Unidos no tenía leyes relacionadas al medio ambiente para todo el país, es decir cada estado tenía sus propias leyes. En tal sentido, había la posibilidad de que algunos productos cumplieran las leyes en un estado y en otro no, lo cual generaría incrementos en los costos de producción de sus proveedores al tener que fabricar productos para cada legislación por estado. 
• Todas las organizaciones a nivel mundial están obligadas a implementar políticas a favor del cuidado del medio ambiente, ya sea por razones legales o presión de los propios consumidores, debido a que los medios de comunicación han convertido a las organizaciones en globales. Definitivamente en los países desarrollados, la cultura a favor del medio ambiente es mucho más fuerte que en los países en vía de desarrollo; sin embargo, con el tiempo está premisa está cambiando. 

CONCLUSIONES

• Todas las organizaciones están obligadas a implementar políticas a favor del cuidado del medio ambiente como estrategias de sostenibilidad a largo plazo, lo cual genera valor al negocio y mayor rentabilidad. 
• Los productos orgánicos cada día tienen mayor demanda en el mundo y sus costos son muy cercanos los productos no orgánicos, debido a la economía a escala. Las organizaciones que no cambien sus estrategias de negocios hacia esos mercados estarán condenadas a perder participación en el mercado y con el tiempo a desaparecer. 
• Definitivamente Walmart tuvo que realizar cambios drásticos en sus 3 grandes procesos operacionales (alimentos marinos, electrónicos y textiles), con la finalidad de convertirlos en más eficientes de lo que eran. 
• Si bien Walmart no tiene participación alguna en la fabricación o extracción de los productos que comercializaba, la imagen que los clientes tenían de Walmart era que no tenía políticas del cuidado del medio ambiente.

domingo, 29 de enero de 2012

EL LIDERAZGO EN LAS ORGANIZACIONES



Colaboración: G.S.C.A

Por muchos años se ha pensado que el líder en una organización debe imponer su punto de vista a sus subordinados, con la falsa idea de que cuando se hacen las cosas a mi modo se realizan “bien”. Éste tipo de liderazgo se llama único.

Sin embargo, existe otro tipo de liderazgo que permite involucrar diferentes puntos de vista y opiniones de los colaboradores, haciéndolos sentir importantes en la organización y sobre todo, mirándolo desde el punto de vista empresarial, nos otorga mayores herramientas para la toma de decisiones.

En la organización donde laboro, desafortunadamente, existe el liderazgo único y casi siempre las cosas se hacen como dice el jefe.

Por mi parte, antes de tomar una decisión en mi grupo de trabajo, no siempre lo hago, pero en lo posible procuro consultar a mis colaboradores cuál es su opinión y cómo creen que debemos afrontar determinada situación, porque hasta en la persona que menos nos imaginamos, podemos encontrar muchas respuestas y soluciones a los problemas en el trabajo diario. Este tipo de accionar nos brinda en la mayoría de casos muy buenos resultados.

Definitivamente, no me siento satisfecho con el liderazgo único porque lo que logra es que a los colaboradores no se les motiva a dar opiniones y participar en las actividades diarias.

Para mejorar mi liderazgo personal tanto en el trabajo como en el hogar, procuraré considerar los puntos de vista de los demás y sobre todo tratar de observar las cosas desde su punto vista, antes de tener una reacción y/o tomar una decisión apresurada, porque siempre creemos que cómo pensamos y cómo vemos las cosas así debe hacerlo el resto, lo cual es un gran error.

martes, 9 de agosto de 2011

LA NUEVA HORA DEL LONCHECITO



En la mañana me desperté al escuchar la voz de mi mamá: Eilen me ayudas picando la cebolla?. Sonó como un campanazo cerca de mi oreja, horrible, pensé y ahora que quiere, que también lave los platos, no!. Ya voy, mamá, un ratito, me acomodé y desacomodé dos veces y me levanté, de frío, arrastrando los pies con mi pijama roja y mi polera azul, horrible.

Me puse a picar la cebolla misma alumna de Gastón Acurio y terminé con esa cebollita, que no me hizo llorar, de ahí vendría la mitad de un pimiento y la carne. Si le cuento a Gerardo esto no me cree, tendría que verte me diría.

...
Anoche llegué a casa casi volando, con las cajitas vacías para mandar al colegio de mi hijo. Me esperaba mi mamá con el cuento de los padrinos para el bautizo de Anto, ya la cabeza no me dolía sino sentía que no la tenía. En el momento en que buscaba la cartulina que alguna vez compré para no tener que salir, tocaron el timbre, eras Tú. Voy a abrir la puerta, dije segura y caminé tranquila, y te vi como siempre guapo y de azul, eso a decir verdad me encanta.

Entraste un poco tímido. Anto, sino salió disparado fue porque estaba molestándome por el celular, te recibió, y mi mamá en ropa de casa, se quedó sin saber que decir, toda de verde. Era digno de una fotografía y no a colores sino en sepia. Recibí una bolsita blanca, era un queque Bimbo, que aguardaría hasta más tarde a ser devorado en el lonche. Y vaya a decir verdad un lonche extraño a las 9.3 de la noche. Perfecto.

Te acomodaste y seguía fastidiada por la cartulina, bueno respiré y lo mejor era dejarlo, buscar una solución y sentarme a forrar las cajitas, mientras conversábamos tu sentado en el sofá azul eléctrico, y Anto a tu costado con el celular bendito, yo en la mesa circular con las cajitas y mi gran ideota (de idea) de taparlas con papel bond, no creíste que quedarían bien, y si quedaron bien.

Conversamos de todo un poco, del día, de la tarde, de lo que haríamos, de Anto, de los carritos, mi fastidio fue desapareciendo en un dos por tres, y se convirtió en algo diferente. Terminé por fin. Les pedí que me acompañaran al comedor, puse el agua, y miré con horror el lavadero lleno de platos y ollas que aguardaban a ser sacados de ahí, pero limpios, y para que suceda eso, mis manos tenían que ponerse a la obra. Comencé como sin querer, al fin terminé, tú me mirabas, Anto seguía a tu lado en la mesa, me gustó tu disposición de ayudarme con los panes y la mantequilla, y seguíamos hablando.

Terminó mi calvario, a preparar el café, lo sentí rico, con gusto, compartimos la mesa, y el queque fue devorado sin más ni menos, había cumplido su función. Y Anto tenía que irse a la camita, y si bien lo hizo no dejó el celular. Aquí lo de la llamada no es importante así que no lo contaré.

Volvió mi calvario, lavar lo que ensuciamos, limpié todo, y volví a tu lado, a mirarte, a conversarte, fue gracioso hablar porque comenzamos con química y terminamos en física, no puedo creerlo, y todo fue muy relajante, oírte, aunque yo hablé más. El pobre libro se moría de ganas en la mesa circular de la sala. Bueno ahí se quedará hasta que lo lea en una noche no muy lejana.



Quería abrazarte, darte un beso, pero no creo que era apropiado, te di uno que lo sentí muy dulce a la salida cuando te despediste, cerré la puerta detrás de mí y sentí los pasos de mi madre, madre querida madre adorada, realmente estaba detrás de mí hablándome, que pesada.

Cuando terminó se fue, yo contenta me metí a la máquina, le mandé un mensaje de texto, con palabras del corazón. Como siempre antes de acostarme hablamos por el Messenger, hasta que el sueño nos venció a los dos, nos fuimos a dormir, esos momentos hacen que lo sienta tan cerca de mí. Me gustan.

...

Después de terminar con la cebollita y el pimiento regresé a mi cama, cerré mis ojos y pensé que mi post de los besos definitivamente tendría que esperar. Abracé a mi hijo y le dije ya es hora de levantarse. Volví a cerrar mis ojos y sentía lo mismo que siento desde que te conocí, y como crece ese sentimiento ahora, lento pero muy seguro. Realmente me haces bien, y el libro de química realmente se quedará envidioso porque la verdadera química está en nosotros.

miércoles, 3 de agosto de 2011

PEQUEÑAS GRANDES DIFERENCIAS



Cuando comenzamos una relación, o de aquello que podría convertirse en una, muchos creemos que empieza el fin de lo que algunos llaman “primavera”. Ahora pensar en cuanto dura ese tiempo que puede ser la primera etapa,resulta a veces increíble. Esa etapa llena de idealismos, de apasionamientos y muchas veces históricas, llenas de emocionadas citas, sintiendo esos besos que aún te duran hasta el siguiente día y recordarlos te hacen estremecer, escuchando canciones de esas que te desconectan de lo que haces y más aún que se mandan entre enamorados. Sin olvidar la continua presencia del chico o la chica en las charlas con los amigos o amigas, que puede volver loco a más de uno.

Esos momentos son perfectos, todo es perfecto, algunos creen que todo es como siempre debió ser y nada, nada puede ser mejor de lo que creíamos. Hasta que descubres que esa persona, hasta ese momento, perfecta, no lo es tanto. Mejor dicho, y perdonen la crudeza, no lo es nada. Pero, cuando nos damos cuenta de eso?, en qué momento sucedió?

Comentando con uno de mis amigos que salía con una chica que él consideraba la mujer de sus sueños, le decíamos que el amor lo había llevado por otros senderos y disfrutaba de su felicidad. Al final de nuestra frase de forma desinteresada dijo: nada, eso se terminó hace rato y, solo duró un mes, ahora todo es una mierda. Nuestros ojos se desorbitaron y nos quedamos petrificadas, ya habíamos metido la pata y habíamos tocado fondo.

Porque tantos varones y mujeres asumimos con ilusión, casi de adolescente esos momentos, esa nueva juventud que te da el posible inicio de una nueva relación, que es a veces desbordante y otras ridícula llena de felicidad, pensando que durará para siempre.

Razones no faltan, porque cuando conocemos a alguien, vamos desde lo ilógico e irracional a pensar que todo lo que hay ahí dentro y fuera de esa persona nos va a gustar. Cuando finalmente vamos quitándole la envoltura al caramelo y después le damos un par de ricas chupadas, encontramos el sabor verdadero. Ni dulce, ni amargo.
Es tan solo cómo sabe todo en realidad, a veces chocante para los que andan en las nubes, pensando que todo siempre es y será color de rosa.
Y es desde entonces que arranca el desfile de los defectos. Cada uno tiene su propio libro, record, que van de lo superficial hasta lo esencial, y se puede alargar y mucho.

Quizás la clave no sea cambiar uno mismo y ni empeñarse en cambiar al otro, sino tratar de adaptarse. Tolerancia a la diferencia, dicen algunos. Algunas veces decirnos ¿por qué soy yo la o el que tengo que cambiar y no él o ella?, ahora si alguien nos preguntara de modo casual: ¿hay algo que no te gusta de mí? de hecho ahorraríamos horas de malentendidos y discusiones tontas, pero nadie lo hace porque todos creemos que estamos haciendo bien las cosas o no percibimos que a la otra persona le pueden sacar de quicio nuestras rutinas, manías o defectos.

Con los años aprendí que el estar en una relación es un continuo que a veces se convierte en algo agotador, ceder por ambos lados. Si en serio queremos quedarnos y estar al lado de esa persona, creo que vale la pena pensar en el otro antes de uno mismo, y si no vale el esfuerzo, es justo también pensar en uno antes que en nadie.

Esa es la gran decisión: me quedo o me voy. Con el paso de los años y experiencias a cuestas nos volvemos más exigentes a veces eso suena feo y arrogante, pero es así de simple, es la realidad. Así como también lo es todo lo que yo cedería, con la persona de la que me enamore, considerando que hay que aceptar a alguien imperfecto hay que saber reconocer lo imperfecto que es uno mismo, así como lo casi perfecto que uno (o el otro) puede llegar a ser, unas contadas, pero maravillosas veces. Como tú comprenderás.

jueves, 21 de julio de 2011

ACUARELAS

Alguna vez escuché que los treinta era la edad ideal de la mujer. Hoy me doy cuenta que han pasados esos años hermosos antes de los veinte, y que a partir de ahí, camino a los tan esperados treinta, ja! Ya los estoy pasando, los veinte fue un tiempo para aprender, tropezar y volver a levantarme.

Los treinta, me pregunto, porque sería el tiempo ideal. Hay mujeres que se casaron, se quedaron solas y siguen esperando, otras se separaron, tuvieron hijos, se fueron del país o regresaron. Porque tendría que ser ideal?, Por nuestra vida pasaron chicos, amigos, algunos que quisieron estar con una, otros que te odiaron y a los que odiamos, otros que te quisieron pero no pudo ser, y uno a quien querías y que te quería pero no sabes porque no fue.

Y pensé que cuando conoces a alguien, tal vez para muchos no se trate solo de conocer a alguien nuevo, sino que de repente será algo tuyo. Y cuando comienzas una relación, las inseguridades aparecen en nuestra vida o simplemente te las inventas, piensas que esta vez sí va en serio. Tenemos miedo, terror al riesgo porque ya fuimos heridos, abandonados o simplemente, quisimos a alguien que no nos quiso.
Y conocemos el sabor de “eso” que se toma a solas. Ni una sola llamada, ni recordamos cual es el timbre del teléfono. Recordamos que era mejor vivir más libres y despreocupados.

Hoy a los treinta queda nada o poco de los buenos amigos, de los malos recuerdos, enseñanzas, y los buenos que son mucho mejor, alegrías, algarabías y sonrisas.
La verdad mi vida dio giros tan inesperados a veces como un trompo que me llevaba por otros rumbos, eso no quita que algunas veces pensaba en las cosas lindas del pasado. Y me imagino que su vida estuvo así de agitada, porque para que me venga a buscar ahora, bien raro pensé.

Durante la semana que siguió a la de nuestro encuentro, hablábamos por teléfono, por el MSN, o el Facebook, tratamos de utilizar toda la tecnóloga existente, pero esos días pasaban ni rápido ni lento, eran perfectos, exactamente como tenían que ser. Como son. De los buenos amigos y los buenos tiempos, los mejores.

Quedamos en ir al cine, cosa que al final no se dio. Estaba un poco nerviosa, tenía que controlarlo, creo que al menos por ese día lo conseguí. Caminamos por Plaza y tomamos helados, esa noche salí con mi gusto, no me gusta mucho el Starbucks dije, así que no que quedó de otra, helados, me pedí uno en el stand del Burger King y el pidió una milkshake, que estaba tan dulce y que en sus palabras casi se desmaya, échale la culpa al milshake, ja! te ganaban los nervios y me los pasaste. Porque pensé, que roche pensé ahora falta que se me caiga la cucharita o que manché mi casaca. Sucedió lo primero, al intentar probar el primer bocado la cucharita se fue directo a mi casaca para terminar en el piso, ups!, que vergüenza. El la recogió y yo corrí por otra cucharita, esta vez tenía que ser más cuidadosa. Fue un alivio haber terminado con los vasitos esos.

Caminamos por el tercer nivel de Plaza, y nos sentamos en una de las banquetas, como siempre hablamos de todo un poco, hasta que llegamos a un libro que leyó en verano, Travesuras de una niña mala, me la contó con mucha emoción, por no decir pasión, según el obviando partes obvias para no chocar con mi susceptibilidad femenina. Que más podría pedir, sonreí por dentro pero seguí atenta a su relato.

Y a pesar de que no éramos la chica que alguna vez tuvo 20 ni el chico que alguna vez tuvo 19. Aún conservaba su esencia. De esas que te quedan toda una vida. Lo miraba y sonreía, a veces me ganaban sus ojos, desviaba la mirada y seguía atenta a su relato. A decir verdad siempre me gustó escucharlo cuando hablaba, siempre me pareció un muchacho inteligente y hoy lo seguía siendo. Pero lo noté un poco más coqueto sobre todo cuando sonreía.



En ese momento sentí que éramos como una postal, enmarcada por todo lo que nos rodeaba, al costado escaleras eléctricas, cafés, centros comerciales, juegos mecánicos, bancos, luces de colores. Pero no sé en qué momento todo a nuestro alrededor se iba disolviendo como las acuarelas y estábamos otra vez sentados como antes, en los nichos de su facultad, frente al jardín, escuchando y sintiendo el movimiento estudiantil disfrutando un momento juntos como solíamos hacerlo algunas tardes, después de clases.

Esta vez, fue después del trabajo, cuando terminó de contarme las Travesuras de una niña mala, los dos terminamos riendo y todo a nuestro alrededor volvió a ser el mismo, era hora de volver a casa. Regresamos. Tranquilos como siempre lo habíamos sido.




domingo, 17 de julio de 2011

237



Resumir más de 10 años en este post es un poco difícil, pero se que tendré toda una vida para hacerlo, de eso estoy segura. Pero tampoco se puede decir mucho en 237 mails de mí para tí y de tí para mí, desde que nos encontramos y valgan verdades un día en mayo cuando las hojas de los árboles caían. Veo que nuestra amistad es estacional porque nos conocimos un verano en el 2000 y aún estando más cerca de lo creíamos.

Un viernes me envío una invitación para que lo agregara como amigo en el Facebook, bendito Facebook, y el sábado en la noche lo acepté, no sin antes dibujar una apacible sonrisa en mi rostro. Esa noche y parte del día siguiente le entramos a la cháchara y nos pusimos al día en lo que nos interesaba, nuestras vidas, no por algo habían pasado poco más de 10 años. Y seguíamos siendo los mejores amigos del mundo.

Al día siguiente, mis dedos estaban con una resaca de escribir por horas, y en clase no querían tomar apuntes, la hoja quedó en blanco. Pero en nuestras vidas se escribía una historia que empezaba el día en que decidiste buscarme y me encontraste.

A decir verdad siempre fue mi amigo, la vida nos llevó por caminos diferentes. Pero hoy nuestra amistad crece poco a poco y se hace más cercana, como cuando nos sentábamos frente al jardín de su facultad y cuando estudiábamos alguna vez en la misma universidad.

Nuestra amistad era sincera, sana, nos gustaba conversar, compartir momentos juntos, caminar. Recuerdo que una tarde lo llamé y conversamos largo y tendido, hasta tuve la osadía de invitarlo al cine, nunca fuimos. Esa fue la última vez que hablamos y de eso hoy nos reímos.

Me cambié de universidad por razones obvias. Nunca me imaginé qué sería de su vida durante todos estos años, pero para suerte mía el sí pensó en nosotros, y es realmente halagador saber eso.

El domingo siguiente nos encontramos cuando regresaba de sacarle copias a un libro que nunca utilicé para el curso terrible de economía. El encuentro fue como si la tarde anterior hubiéramos estado conversando, todo fue tan natural. Un jugo y un café por favor, nos sentamos y nos reímos, en ese momento nos dimos cuenta que habían pasado los años, luego vendría la pregunta, que fue de la universidad?, terminaste?, tus amigos?, los amigos que teníamos en común? Estaba contenta de conversar con el, reírnos y el lugar y el momento era preciso para que todo eso sucediera.

Terminamos y caminamos cerca de casa, recorriendo las mismas calles por donde hace años camináramos. Recordando momentos aquellos, que hoy vuelven y son parte de un tiempo mejor, de un tiempo en que no teníamos preocupaciones, solo obligaciones, la principal, estudiar.

Durante la semana que siguió, siempre me hablaba durante el día, por falta de tiempo quedábamos en conversar por el messenger. Y eran esas conversaciones que solo se terminan cuando ya no puedes dominar tus ojos, tus sentidos, y éstas continuaron hasta la siguiente salida.

domingo, 26 de junio de 2011

LA HONESTIDAD



Se cuenta que allá para el año 250 A.C., en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse. Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta.
Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos. Sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe.
Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración. Sin poder creerlo le preguntó: "¿Hija mía, que vas a hacer allá? Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza. Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura" Y la hija respondió: "No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos por algunos momentos cerca del príncipe.
Esto me hará feliz" Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas joyas y con las más determinadas intenciones. Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío: "Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses será escogida por mí, esposa y futura emperatriz de China" La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean: costumbres, amistades, relaciones, etc.
El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardine ría, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado. Pasaron tres meses y nada brotó. La joven intentó todos los métodos que conocía pero nada había nacido. Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo. Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado.
Consciente de su esfuerzo y dedicación la muchacha le comunicó a su madre que sin importar las circunstancias ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos. En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores. Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella. Finalmente, llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de pasar p or todas, una a una, anunció su resultado.
Aquella bella joven con su vaso vacío sería su futura esposa. Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada.
Entonces, con calma el príncipe explicó: "Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: la flor de la honestidad. Todas las semillas que entregué eran estériles" .
Leyenda China-